COMENTARIO

 Jb 27,2 

La confesión de inocencia de Job se basa en su propia conciencia (27,6; cfr 1 Co 4,4; 1 Jn 3,21), que se refleja en la fórmula de juramento que suena paradójica: Job invoca a Dios, aunque le niega el derecho a defenderse; pone por testigo al Omnipotente, aunque es la causa de sus angustias. De esta forma da por zanjado el diálogo con sus amigos, porque no ha recibido de ellos ni consuelo en sus dolores, ni respuesta suficiente a sus interrogantes. El autor sagrado deja abierto el camino al único interlocutor posible, a Dios mismo, cuyos discursos cerrarán la parte poética del libro (caps. 38-41).

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