COMENTARIO

 Jb 27,7 

No es claro quiénes son designados aquí como enemigos. Que se refiera a los malvados en general y en abstracto, es difícil de explicar en boca de Job. Pero si en coherencia con todo el discurso son los interlocutores, sus amigos, Job está pidiéndoles que se apliquen a sí mismos la doctrina que tan insistentemente han repetido. Ellos, que presumen de conocer tan perfectamente el poder de Dios (v. 12), que se atengan a las consecuencias y se sometan al castigo divino que ellos mismos han descrito: descendencia exterminada (v. 14), fortuna perdida (v. 19) y aniquilamiento personal (v. 21).

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