COMENTARIO
El himno juega con abundancia de verbos para marcar grados en la consecución de la sabiduría: las criaturas, hasta las más misteriosas, llegan a tener noticias sólo de oídas (v. 22); en cambio, Dios conoce y sabe (v. 23). Sólo Él puede contemplar y conocer todo lo creado (v. 24) y, por tanto, puede ver la sabiduría, examinarla, revisarla, y escudriñar su origen (v. 27). Dios la creó en el principio (cfr Pr 8,23), y la pudo contemplar en el proceso de la creación.