COMENTARIO

 Jb 36,5-10 

Los vv. 5-9 presentan dificultades y alteraciones en su transmisión: el texto hebreo es difícil de entender y la antigua versión griega los omite. Según la posible lectura del texto que hemos seguido, queda clara su enseñanza sobre el modo de intervenir de Dios en la vida personal de los hombres. Una de las aportaciones más importantes de estas palabras de Elihú es el poner de relieve el carácter pedagógico del sufrimiento. Mantiene, en coherencia con los amigos de Job, que Dios castiga a los impíos, pero añade que a veces también a los justos, y en ese caso lo hace «para descubrirles» (v. 9) las obras de cada uno y «para abrirles el oído» (v. 10). Fray Luis captó muy bien la pedagogía del dolor cuando escribía que también «nosotros solemos advertir a los niños con un repelón o con tirarles ligeramente la oreja. Y son sin duda como repelones que da Dios a los suyos los trabajos a quien en la brevedad desta vida los sujeta, para despertar su niñez, o por mejor decir para, despejándolos della, dalles juicio entero y perfecto de hombres» (Expositio libri Iob 36,10).

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