COMENTARIO
El hombre justo es caracterizado ante todo por su conducta, alejada de la de quienes desprecian la Ley divina. Los términos «seguir», «detenerse» y «tomar asiento» indican tres estadios sucesivos de alejamiento de la conducta recta (v. 1). El justo busca y encuentra en la Ley de Dios el criterio para orientar su vida (v. 2). Será feliz porque tendrá éxito (v. 3). La imagen del árbol frondoso significa la prosperidad y el bienestar.