COMENTARIO

 Sal 3,2-3 

La situación es dramatizada por el salmista como si fuese perseguido por multitud de enemigos (cfr v. 7). Lo más doloroso para él es que ponen en duda que Dios le salve.

El término hebreo que traducimos por «Pausa» y que aparece con bastante frecuencia se refiere probablemente a alguna indicación para el canto o recitación del salmo.

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