COMENTARIO
«Levantar el alma» al Señor (cfr Sal 86,4; 143,8) significa el ardiente deseo de poner ante Él la propia existencia. «Alma» es uno de los términos configuradores de este salmo (cfr vv. 1.20), como lo son «confiar» y «esperar» (vv. 2.21) y «no quedar avergonzado» (vv. 2.20). Los «traidores sin motivo» (v. 3) pueden ser o los enemigos del salmista, o quienes han abandonado al verdadero Dios por los ídolos, traicionando la Alianza; ambas cosas van unidas en el poema.