COMENTARIO
La respuesta final de la asamblea reconoce el señorío de Dios sobre cielos y tierra, y que la tierra es un don de Dios al hombre para que le alabe desde ella. Subyace la representación de que el universo se compone de tres estratos: los cielos, morada de Dios; la tierra, morada de los hombres; y los abismos, lugar de los muertos, donde no hay verdadera vida ni alabanza a Dios. «Los que vivimos» después del «nosotros» del v. 18, es una glosa explicativa introducida por los Setenta y la Vulgata, que recoge la Neovulgata.