COMENTARIO

 Sal 146,5-9 

En contraste con la enseñanza de los versos anteriores, se proclama ahora el poder de Dios. Se trata del Dios de Israel —«de Jacob» (cfr Sal 46,8)— pues no hay otro: Él es el creador de todas las cosas. Es, además, el que muestra su misericordia hacia los necesitados en distintas situaciones (vv. 7-9). Por eso se puede confiar en Él en cualquier momento.

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