COMENTARIO
«Quien oprime al pobre, al final lo enriquece». Se trata de una formulación provocativa, pues parece que se incita a justificar la opresión, suponiendo que de ella se beneficiarían los oprimidos. Sin embargo, es una frase irónica contra los opresores, por parte de quien sabe que Dios retribuirá a cada uno según sus obras, y que dará la vuelta a la situación. En realidad transmite la misma enseñanza que Jesús predicaría: «El que se ensalce será humillado, y el que se humille será ensalzado» (Mt 23,12).