COMENTARIO
Esta nueva colección consiste en un elenco de máximas de poca extensión, tal vez procedentes de las enseñanzas de sabios extranjeros. Un primer grupo (22,17-23,11) presenta gran similitud con la sabiduría de Amen–em-Opeh, un sabio egipcio que vivió unos mil años antes de Cristo; las sentencias que siguen (23,12-24,22) tienen algún parecido con las enseñanzas asirias de Ajicar. En conjunto son treinta máximas (cfr 22,20) como también Amen–em-Opeh presentaba en su obra treinta «casos» o «capítulos». Las máximas son más complejas que los proverbios desde el punto de vista literario, ya que normalmente incluyen el consejo y el argumento para seguirlo.