COMENTARIO

 Pr 27,1 

Es una invitación a vivir la realidad presente que para el cristiano se traduce en hacer de cada día una ofrenda al Señor: «No estés nunca seguro sobre el futuro, porque aunque hoy pienses que puedes servirle al Señor en el futuro, no puedes prever en absoluto cómo va a acabar tu vida» (S. Beda, In proverbia Salomnis 27,1). En definitiva, es la misma enseñanza que encontramos en el Evangelio: «No os preocupéis por el mañana, porque el mañana traerá su propia preocupación. A cada día le basta su contrariedad» (Mt 6,34). Y glosando esta idea, San Josemaría aconsejaba: «Pórtate bien “ahora”, sin acordarte de “ayer”, que ya pasó, y sin preocuparte de “mañana”, que no sabes si llegará para ti» (Camino, n. 253).

Volver a Pr 27,1