COMENTARIO

 Pr 27,25-27 

En estos proverbios se trasluce la confianza en la providencia de Dios que proporciona al hombre sustento a través de la tierra y de los animales. Recuerdan las palabras de Jesús sobre el cuidado que tiene Dios sobre todas sus criaturas: «Mirad las aves del cielo: no siembran, ni siegan, ni almacenan en graneros, y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿Es que no valéis vosotros mucho más que ellas? (…) Así pues, no andéis preocupados diciendo: ¿qué vamos a comer, qué vamos a beber, con qué nos vamos a vestir? Por todas esas cosas se afanan los paganos. Bien sabe vuestro Padre celestial que de todo eso estáis necesitados» (Mt 6,26-32).

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