COMENTARIO
El autor identificándose con Salomón (cfr 1 R 10,1-13), o con un rey de Jerusalén extraordinariamente sabio —supera a todos sus predecesores (v. 16)—, no desprecia la sabiduría adquirida; lo que señala es que tal sabiduría, y la que pueda adquirirse, lleva a sufrir más ante la realidad y ante la limitación misma del hombre.