COMENTARIO

 Qo 7,15-19 

De nuevo, apelando a la experiencia, el autor sagrado pone de relieve un dato que puede desconcertar pero que es innegable (v. 15). Algunos comentaristas interpretaron que Qohélet predicaba aquí la «vía media» o «mediocridad áurea». No es así, sino que expone una lección de prudencia y moderación. Es posible que por «demasiado justo» y «excesivamente sabio» se haya de entender el rigorismo de algunos grupos —hay quienes los asemeja a los fariseos—, o el fanatismo de los apocalípticos con sus visiones —alusión más probable—; y por «demasiado malvado» a los que abandonaban la Ley para vivir como los gentiles, o a los gentiles mismos. Ambas posturas llevan al fracaso según Qohélet: el fanatismo, porque acaba causando la ruina de quien cae en él aunque se las dé de sabio; la impiedad, porque, según la mentalidad de la época, Dios podía castigarla con una muerte prematura. El consejo de Qohélet, por lo que algunos lo asocian a la tendencia saducea, es claro: hay que compaginar la piedad y la convivencia con los gobernantes gentiles, sabiendo que «el que teme a Dios saca todo adelante» (v. 18). Tal es la sabiduría que hace al sabio más fuerte que todos los gobernantes (v. 19).

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