COMENTARIO
Continúa el discurso mostrando la imposibilidad de alcanzar la sabiduría. Primero, porque si el sabio se identifica con el justo y todo hombre peca alguna vez, no es posible ser justo ni, por tanto, sabio. Manifestación de ello es el hecho de que los siervos hablan mal acerca de los amos, o lo que decimos unos de otros (vv. 20-22). San Pablo recogerá el v. 20 —la única cita explícita del libro en el Nuevo Testamento— cuando enseñe la necesidad que tienen todos los hombres, judíos o gentiles, de la salvación de Cristo Jesús (Rm 3,10). En segundo lugar Qohélet aduce su experiencia personal de enfrentarse a algo inalcanzable (vv. 23-24) y de encontrar en la sabiduría tradicional algo que no consigue entender (vv. 25-29). En efecto, se había encontrado con una concepción muy negativa de la mujer. Se decía que era «más desagradable que la muerte» (v. 26; cfr Pr 7,26-27). Sin embargo, él no logró comprobar que fuera cierto. De su búsqueda llega a la conclusión de que no puede hacer suyo el dicho que resumía esa actitud sobre la mujer (v. 28: «Aún sigo buscando sin encontrar»). En cambio, como resultado final de su indagación, lo que realmente descubrió es que «Dios hizo al hombre sencillo, pero ellos se buscan infinitas complicaciones» (v. 29). Con su razonamiento, entendido de esta forma, Qohélet vuelve a poner en tela de juicio las afirmaciones que la sabiduría tradicional hacía a partir de la mujer seductora (cfr Pr 5; 6,20-35; 7,1-27; 22,14; 23,26-28).
Si se considera la segunda parte del v. 28 como afirmación del propio Qohélet y no como un dicho popular, y se sitúan los vv. 26-28 fuera de su contexto, parecería que recogen un lenguaje misógino. Pero la Biblia entera y también Qohélet (cfr 9,9) tienen una valoración mucho más positiva de la mujer. Probablemente, como otros libros sapienciales (cfr Pr 7,10-23), aquí tenga en cuenta el comportamiento de las mujeres de vida ligera que corrompen a los jóvenes; pero incluso sobre éstas el autor sagrado no resalta su maldad, sino los pensamientos retorcidos del hombre contrarios al proyecto creador de Dios.