COMENTARIO

 Qo 9,11-18 

Incluso razonando en términos meramente humanos, se puede apreciar que no triunfan los más fuertes, pues a todos les puede sobrevenir la adversidad en cualquier momento. En las situaciones de desgracia se hace especialmente necesario acudir a la sabiduría de Qohélet para poder salir adelante. Conviene no enredarse sobrevalorando los problemas (v. 12) sino razonar con serenidad buscando la solución más adecuada. Se indica que la sabiduría es más eficaz que la fuerza irracional y lo muestra con el ejemplo de cómo se liberó una ciudad por las palabras de un sabio (vv. 13-18). La enseñanza es clara: los conflictos no se solucionan por la fuerza; las actitudes de diálogo pacífico son las que obtienen de hecho resultados positivos. Así lo hacía notar Pío XII en una de sus encíclicas: «No hay duda alguna que los pueblos sólo podrán convivir pacíficamente (…) cuando todos tengan por axioma que es mejor la sabiduría que las armas bélicas (cfr Qo 9,18); y además, cuando estén todos dispuestos a inquirir y discutir mejor todo asunto, y no dirimir la cuestión por la violencia o la amenaza, caso que surgieren dilaciones, controversias, dificultades y cambios» (Summi Pontificatus).

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