COMENTARIO

 Sb 10,10-14 

En la misma línea de pensamiento, trata ahora de la salvación de los patriarcas, mencionándolos no por sus nombres sino como «justos» (vv. 10.13). A Jacob (vv. 10-12) la Sabiduría divina le salvó de las iras de Esaú (cfr Gn 27,44-45), le hizo ver la escala que tocaba el cielo (cfr Gn 28,10-22), le dio éxito frente a su suegro Labán (Gn 30,25-43) salvándole de sus manos (cfr Gn 31,22-42), y, finalmente recibió la bendición tras el misterioso combate con Dios (cfr Gn 32,23-33). Así aprendió que la piedad es más fuerte que todo. A José (vv. 13-14), la Sabiduría fue la que le preservó de pecar con la mujer de Putifar (cfr Gn 39,7-20), y la que le acompañó en la cárcel dándole la capacidad de interpretar sueños y exaltándole a la gloria (Gn 40-41).

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