COMENTARIO

 Sb 16,1-18,4 

Estos capítulos forman una sección en la que se expone la acción de Dios ante dos actitudes opuestas: la de los egipcios, de una parte, y la de los israelitas, de otra. El recuerdo de los castigos enviados a aquéllos alterna con el de los beneficios recibidos por éstos. El hagiógrafo esconde siempre, sin duda por precaución, el nombre de «egipcios» bajo pronombres como «aquéllos», «ellos», «los impíos». Tampoco nombra explícitamente a los israelitas, sino que los menciona también jugando con el pronombre «éstos», o bien con circunloquios como «tu pueblo» (dirigiéndose a Dios), «los santos», etc. Algunas versiones modernas explicitan «egipcios» o «israelitas» para facilitar la lectura. Nosotros hemos preferido dejarlos como están en el texto sagrado, pues el lector, ya advertido, no encontrará mayor dificultad.

En el libro de la Sabiduría quedan recogidos algunos desarrollos que la piedad popular había hecho de los sobrios relatos del libro del Éxodo. Tales desarrollos constituyen un género literario particular llamado midrás aggádico, que tiene su origen en las homilías que se pronunciaban en las sinagogas los sábados y días festivos: se trataba de explicaciones edificantes de pasajes del Antiguo Testamento; los predicadores sinagogales solían hacer ampliaciones pormenorizadas del texto sagrado para enfatizar lo que éste decía sobriamente. Así se fue formando una tradición, la Aggadá, con explicaciones y detalles narrativos que no vienen en los libros sagrados. Lo importante, pues, para el autor de Sabiduría, no es evocar unos acontecimientos estrictamente históricos en sus detalles, sino suscitar, a propósito de las creencias y tradiciones «aggádicas» populares, el sentido providencial de la protección divina en situaciones de opresión, pasadas o actuales. Evoca, por tanto, de manera muy libre los relatos de la liberación de la esclavitud de Egipto, que quedó en el Antiguo Testamento y en la tradición judaica como tipo o figura de toda liberación. No hay que olvidar que nos encontramos en Sabiduría no con un libro histórico, sino ante unos textos sapienciales y poéticos.

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