COMENTARIO
Según los datos del encabezamiento, las visiones proféticas de Isaías acerca del sentido y razón de los acontecimientos que suceden en su entorno tuvieron lugar en un período de unos cuarenta años: desde tiempos de Uzías (785-733) hasta Ezequías (727-698).
En esas décadas fue creciendo el poder del imperio asirio, que desarrolló una política expansionista, sometió a vasallaje e impuso fuertes tributos a amplios territorios de Oriente Medio, y llevó a cabo grandes deportaciones. En toda la región cundió el temor a los ejércitos asirios y algunos reinos se aliaron para hacerles frente. También Judá estuvo atemorizada, debatiéndose entre la alternativa de buscar el apoyo en alianzas con otros pueblos o confiar en el Señor. El año 722 a.C. las tropas asirias conquistaron Samaría, lo que supuso el fin para el vecino reino de Israel. Durante los últimos años del siglo la amenaza asiria se hizo más apremiante para el reino del Sur, hasta que durante la campaña de Senaquerib el año 701 gran parte del territorio de Judá fue devastado y la propia Jerusalén se vio sitiada y al borde de ser asaltada.