COMENTARIO
La quinta sección de la primera parte del libro de Isaías se suele denominar también «Pequeño Apocalipsis», en contraste con la tercera sección o «Gran Apocalipsis» (24,1-27,13). Por las afinidades estilísticas con el «Libro de la Consolación» (40,1-48,22), se piensa que estos capítulos pertenecen a la época del destierro o incluso más tarde. La primera pieza (34,1-17) está constituida por varios oráculos contra Edom, cuyos habitantes se habían instalado en Jerusalén, aprovechando el vacío que dejaron los desterrados a Babilonia. La segunda (35,1-10) describe la destrucción de Edom y la nueva liberación de Israel, presentada como un nuevo éxodo.
La sección es como un díptico en que se contrasta la ruina a la que se verán abocadas las naciones, representadas por Edom, frente a la perenne llamada a la esperanza que aguarda al pueblo de Dios.