COMENTARIO
Esta primera sección ofrece perspectivas de salvación abiertas a todos los hombres que practican la justicia (56,1-12). Sin embargo, un primer anuncio queda como en suspenso ante los pecados del pueblo de Dios, que retrasa la manifestación del poder salvador divino, pues el Señor no está dispuesto a prestar atención a los impíos (57,1-21). Por eso, antes que nada, invita a la conversión (58,1-14), a la vez que asegura que el Señor, fiel a su Alianza, retribuirá a todos según su conducta: castigará las infidelidades pero también redimirá a los que se hayan convertido (59,1-21).