COMENTARIO

 Jr 13,12-14 

La figura del cántaro que puede llenarse de vino sugiere, sin duda, la expectativa de una celebración alegre y festiva. Pero Jeremías se refiere a la sorpresa que el pueblo se va a llevar cuando, en lugar de vino, encuentre que el cántaro que Dios les va a dar a beber está lleno de su ira. Los efectos que va a producir en los que lo beban serán terribles. De este modo alude al castigo que se cierne sobre Jerusalén, y que llegaría muy pronto con la caída de la ciudad santa en manos de Nabucodonosor, el año 597.

Las palabras que el profeta atribuye al Señor son muy duras (v. 14). Se refieren a las medidas dolorosas que tomará con los que son un obstáculo para la salvación de todo el pueblo y no aceptan cambiar de actitud. Orígenes explica el texto con un ejemplo: «Mira a un médico, a ver si cuando la enfermedad se extiende y empeora se ahorra extirpar lo que deba extirpar o si deja de cauterizar por el dolor que producen esos remedios. Pero si se atreve a recurrir a la extirpación o cauterización, logrará curar por no haber tenido misericordia, por haber parecido que no tenía compasión del enfermo» (Orígenes, Homiliae in Jeremiam 12,5).

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