COMENTARIO
La docilidad del barro en manos del alfarero le ha llevado al profeta a pensar, por contraste, en la resistencia del pueblo a dejarse guiar por Dios (18,12). Ahora, acudiendo a imágenes tomadas de la naturaleza (cfr 8,7), manifiesta que el olvido de Dios por parte del pueblo (v. 15) es antinatural y el único motivo de la acumulación de los males que se avecinan.