COMENTARIO

 Jr 31,38-40 

En la restauración del pueblo la ciudad santa de Jerusalén ocupa un lugar de primordial importancia. Por eso, se incluye la promesa de la reconstrucción de Jerusalén y su consagración al Señor para que, después de la Nueva Alianza, también la ciudad en toda su extensión permanezca para siempre. La Torre de Jananel (cfr Za 14,10; Ne 3,1; 12,39) se encontraba en la parte nordeste de la ciudad. De Gareb y Goá no sabemos más. El valle es el de Ben-Hinom, en el que estaba el Tófet (cfr 7,21-8,3). La Puerta del Ángulo (Za 14,10) se encontraba entre la colina oriental y la explanada del Templo (cfr Ne 3,20) y la Puerta de los Caballos, al noroeste (cfr 2 R 14,13; 2 Cro 26,9; Ne 3,28).

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