COMENTARIO
El libro de Jeremías tiene como colofón el relato de la caída de Jerusalén. Muestra así que las profecías contenidas en él se cumplieron. La narración está compuesta con textos procedentes del libro segundo de los Reyes (2 R 24,18-25,30) y es reproducida sin apenas variaciones. Tan sólo omite el informe sobre el gobierno de Godolías (2 R 25,22-26).
El texto hebreo de Jeremías (no sucede así en el griego) añade al relato de 2 Reyes procedente de la «historia deuteronomista» un resumen de las cifras de los llevados a Babilonia en las sucesivas deportaciones (52,28-30). Éstas tuvieron lugar los años 597,587 y 582-581. De esta última no tenemos más noticias.
Con la ascensión al trono de Evil-Merodac el año 561 el rey Yoyaquín es indultado. De este modo el libro de Jeremías termina con un rayo de esperanza, mostrando que, a pesar de tanta desgracia, Dios no abandona a su pueblo.