COMENTARIO
Estos cuatro capítulos forman una unidad literaria en torno a la teofanía que ocurrió en el Templo; tiene muchos puntos de contacto con la primera, la del río Quebar (caps. 1-3). Comienza con un breve relato de cómo se inicia la visión (8,1-3) y finaliza con otro sobre su fin (11,22-25). El cuerpo de la narración consta de cinco visiones detalladas y sobrecogedoras: las abominaciones vergonzosas que se cometen en el Templo de Jerusalén (8,4-18), la masacre merecida de los habitantes de la ciudad santa (9,1-11), el incendio y destrucción del Templo, y la salida de la gloria de Dios (10,1-22). A continuación se recoge el juicio divino contra los responsables del pueblo (11,1-13) y, como una luz de esperanza, la promesa de la restauración (11,14-21). La visión entera es un doloroso lamento porque «la gloria de Dios» ha abandonado su Templo y su ciudad, y, en consecuencia, la destrucción es inevitable.