COMENTARIO
Componen este capítulo dos oráculos opuestos pero complementarios, pues ambos reflejan el juicio divino: el primero (vv. 1-13), de castigo contra los habitantes de Jerusalén; el segundo (vv. 14-21), de esperanza para los deportados de Babilonia. Entre ambos tiene lugar la muerte llena de significado de Pelatías, uno de los dirigentes de Jerusalén, y la intercesión sentida del profeta: «¿Vas a aniquilar por completo al resto de Israel?» (v. 13).