COMENTARIO
Los dos proverbios populares ridiculizan las exigencias de los que proferían amenazas nunca cumplidas. Ezequiel se desmarca de los profetas falsos a los que condenará más adelante (cap. 13), y afirma rotundamente que lo que anuncia el Señor no se refiere a tiempos lejanos sino a un futuro próximo: «En vuestros días, casa rebelde, diré una palabra y la cumpliré» (v. 25; cfr v. 28). Los desterrados, cuando comprueben que la destrucción del Templo y la deportación del rey se han cumplido, aceptarán los anuncios de esperanza que Ezequiel también proclama.