COMENTARIO
«Formula un enigma, cuenta una parábola». Dentro de la riqueza de recursos literarios de la sabiduría semita asumida por los profetas, el enigma y la parábola ocupaban un lugar destacado. El enigma es como un acertijo con moraleja (cfr Jc 14,12; Ha 2,6) y la parábola es una historia sencilla que conlleva también una enseñanza práctica. Los profetas, y en especial Ezequiel, usan el término parábola en el sentido de proverbio (cfr 12,22-23; 16,44) y también en sentido de historia sencilla o fábula, como en este caso. Los Evangelios, herederos de esta tradición sapiencial y pedagógica, resaltan a Jesús proponiendo enigmas, proverbios, parábolas y todo tipo de recursos literarios, con los que hacía atractivo su mensaje.