COMENTARIO

 Ez 20,27-29 

Ya en la tierra prometida la situación no cambió mucho. Los israelitas, lejos de reconocer que el Señor los había introducido allí con gran poder (v. 28), se dejaron arrastrar por la idolatría y participaron en los ritos que los cananeos celebraban en «los lugares altos». Aquí no se indica el castigo que merecen, probablemente porque será el destierro inminente a Babilonia. Pero se ridiculiza el culto en los lugares altos. El profeta utiliza un juego de palabras, difícil de recoger en la traducción, que debía sonar burlesco. Indicaba que el lugar alto reúne a mucha gente que acude en tropel, pero está vacío porque no es la morada de Dios.

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