COMENTARIO

 Ez 28,20-23 

Sidón era la otra ciudad fenicia que pretendió levantarse contra Babilonia arrastrando consigo a Judá (cfr Jr 27,3). Con este oráculo termina el juicio divino sobre los pueblos vecinos de Israel. No se menciona el delito, y la condena es genérica: peste y guerra. Sin embargo, habla expresamente del reconocimiento del Señor y de la manifestación de su santidad, que es la finalidad de los oráculos contra las naciones.

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