COMENTARIO

 Ez 39,1-16 

El comienzo de este oráculo, al ser idéntico al del capítulo anterior (cfr 38,1-3), indica que el mismo Señor que atrajo a Gog para atacar al pueblo de Israel, lo atrae ahora para aniquilarlo, como señal de que el nuevo Israel no volverá a sufrir nuevos ataques de ningún pueblo. La destrucción se realiza en tres actos: primero (vv. 3-8), la muerte de todo el ejército «sobre los montes de Israel» (v. 4); luego la cremación de todas las armas como señal de que llega una etapa de paz (vv. 9-10); finalmente, la sepultura de todos los cadáveres (vv. 11-16). Esta última acción habrá de hacerse con minuciosidad para cumplir las leyes sobre la impureza (cfr Nm 19,11-16; Lv 21,1), sin contaminarse.

«Durante siete años» (v. 9). El número siete, tanto aquí como en el v. 12, no tiene valor cronológico, sino simbólico: indica que cremación y sepultura deben ser completos.

«Valle de Hamón-Gog» (v. 15). No se ha identificado este lugar: se supone que es simbólico e irónico, puesto que según su etimología significa: «Escuadrón de Gog». La ciudad equivaldría a «Los escuadrones».

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