I. RESTAURACIÓN DE ISRAEL

Restauración y retorno

16Me fue dirigida la palabra del Señor, diciendo:

17—Hijo de hombre, cuando la casa de Israel habitaba sobre su tierra, la hicieron impura con su conducta y sus acciones. Su conducta era en mi presencia como la mancha de una mujer en menstruación. 18Entonces derramé mi cólera sobre ellos por la sangre que habían derramado sobre el país, por los ídolos que lo habían contaminado. 19Los dispersé entre las naciones y los esparcí entre los pueblos. Dicté sentencia contra ellos según su conducta y sus acciones. 20Llegaron a las naciones en las que entraron y profanaron mi santo Nombre, porque decían de ellos: «Éstos son el pueblo del Señor; han salido de su tierra». 21Pero he tenido compasión por mi santo Nombre, que la casa de Israel profanaba entre las naciones a las que llegaron.

22»Por eso, di a la casa de Israel: «Esto dice el Señor Dios: “No hago esto por ustedes, casa de Israel, sino por mi santo Nombre, profanado entre las naciones a las que han llegado. 23Voy a santificar mi gran Nombre, que ha sido profanado entre las naciones, porque lo han profanado en medio de ellas. Y sabrán las naciones que Yo soy el Señor, oráculo del Señor Dios, cuando ante sus ojos haga resplandecer mi santidad en ustedes. 24Voy a tomarlos de entre las naciones, voy a reunirlos de entre los pueblos y los haré entrar en su tierra.

Renovación interior

25»Rociaré sobre ustedes agua pura y quedarán purificados de todas sus impurezas. De todos sus ídolos voy a purificarlos. 26Les daré un corazón nuevo y pondré en su interior un espíritu nuevo. Arrancaré de su carne el corazón de piedra y les daré un corazón de carne. 27Pondré mi espíritu en su interior y haré que caminen según mis preceptos, y guardarán y cumplirán mis normas. 28Habitarán en la tierra que di a sus padres. Ustedes serán mi pueblo y Yo seré su Dios. 29Los libraré de todas sus impurezas. Haré crecer el trigo y lo multiplicaré, y no los entregaré al hambre. 30Multiplicaré el fruto de los árboles y el producto de los campos, para que no vuelvan a sufrir la vergüenza del hambre entre las naciones.

31»Se acordarán de sus malos caminos y de sus acciones que no eran buenas y sentirán disgusto de ustedes por sus iniquidades y sus abominaciones. 32Sepan que no hago esto por ustedes, oráculo del Señor Dios. Avergüencense y sientan confusión por su conducta, casa de Israel”».

33»Esto dice el Señor Dios: «El día en que los purifique a ustedes de todas sus culpas los haré habitar en sus ciudades y serán reconstruidas sus ruinas; 34será cultivada la tierra desolada que había sido un desierto a la vista de todo el que la atravesaba; 35y dirán: “Ese país desolado es como el jardín de Edén y las ciudades arruinadas, desiertas y destruidas, ahora están fortificadas y habitadas. 36Y las naciones que quedan a su alrededor sabrán que Yo, el Señor, he reconstruido las ciudades destruidas, he replantado lo desolado. Yo, el Señor, lo he dicho y lo hago”».

37»Esto dice el Señor Dios: «También permitiré a la casa de Israel que me pida hacerles esto: multiplicaré sus hombres como un rebaño. 38Como un rebaño consagrado, como el rebaño reunido en Jerusalén en sus solemnidades, así las ciudades destruidas se llenarán de rebaños humanos y sabrán que Yo soy el Señor».

Los huesos secos

37Ez1La mano del Señor vino sobre mí y me sacó en el espíritu del Señor y me puso en medio de la vega, que estaba llena de huesos. 2Me hizo pasar entre ellos y dar vueltas alrededor, y vi que eran muchos sobre la superficie de la vega y que estaban completamente secos. 3Y me dijo:

—Hijo de hombre, ¿podrán vivir esos huesos?
Contesté:
—Señor Dios, Tú lo sabes.

4Me dijo:

—Profetiza sobre estos huesos y diles: «Huesos secos, escuchen la palabra del Señor. 5Esto dice el Señor Dios a estos huesos: “Voy a infundir en ustedes el espíritu y vivirán. 6Pondré sobre ustedes nervios, haré crecer carne sobre ustedes, los recubriré de piel, infundiré en ustedes el espíritu y vivirán, y sabrán que Yo soy el Señor”».

7Profeticé como me había sido mandado y, a la voz de mi profecía, hubo un rumor y luego un gran temblor, y los huesos se juntaron uno con otro. 8Miré y vi que había nervios sobre ellos, que les crecía carne y se recubrían de piel. Pero no había espíritu en ellos.

9Y me dijo:

—Profetiza sobre el espíritu, profetiza, hijo de hombre y di al espíritu: «Esto dice el Señor Dios: “Ven, espíritu, desde los cuatro vientos y alienta sobre estos muertos para que vuelvan a vivir”».

10Profeticé según me mandó y vino sobre ellos el espíritu y vivieron. Y se alzaron sobre sus pies: un ejército extremadamente grande.

11Y me dijo:

—Hijo de hombre: estos huesos son toda la casa de Israel. Dicen: «Están secos nuestros huesos y destruida nuestra esperanza. Estamos destruidos». 12Por eso, profetiza y diles: «Esto dice el Señor Dios: “¡Pueblo mío! Voy a abrir sus sepulcros, les haré salir de sus sepulcros y les haré entrar en la tierra de Israel. 13Y sabrán que Yo soy el Señor cuando abra sus sepulcros y los haga salir de sus sepulcros, ¡pueblo mío! 14Infundiré mi espíritu en ustedes y vivirán, y los estableceré en su tierra y sabrán que Yo, el Señor, lo he dicho y lo hago, oráculo del Señor Dios”».

Unificación de los reinos

15Me fue dirigida la palabra del Señor, diciendo:

16—Tú, hijo de hombre, toma un trozo de madera y escribe sobre ella: «Judá y los hijos de Israel, unidos a él». Y toma contigo otro trozo y escribe sobre él: «José, vara de Efraím, y los de la casa de Israel, unidos a él». 17Acércalos uno al otro para que sean uno solo y queden unidos en tu mano. 18Y cuando te digan los hijos de tu pueblo: «¿No vas a anunciarnos qué significan estas cosas para ti?», 19diles: «Esto dice el Señor Dios: “Yo tomo el trozo de madera de José que está en la mano de Efraím y las tribus de Israel, unidas a él, y lo pongo junto al trozo de madera de Judá y los haré uno solo. Serán uno solo en mi mano”». 20Toma en tu mano, ante sus ojos, los trozos de madera sobre los que hayas escrito. 21Y diles: «Esto dice el Señor Dios: “Yo mismo tomaré a los hijos de Israel de entre las naciones a las que han ido, los reuniré de todas partes y los haré entrar en su tierra. 22Haré de ellos un solo pueblo en mi tierra, en los montes de Israel, y tendrán un solo rey. No volverán a ser dos naciones ni volverán a dividirse en dos reinos. 23No se contaminarán más con sus ídolos, sus abominaciones y todos sus delitos. Los libraré de todos los lugares en los que pecaron. Los purificaré, y ellos serán mi pueblo y Yo seré su Dios. 24Mi siervo David será rey sobre ellos y todos ellos tendrán un solo pastor. Caminarán según mis normas, guardarán mis preceptos y los cumplirán. 25Habitarán en la tierra que di a mi siervo Jacob, en la que habitaron sus padres. En ella habitarán para siempre, ellos, sus hijos y los hijos de sus hijos para siempre. Y mi siervo David será su príncipe para siempre. 26Estableceré con ellos una alianza de paz, será una alianza para siempre. Los estableceré, los multiplicaré y pondré mi santuario en medio de ellos para siempre. 27Habitaré entre ellos para siempre. Yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo. 28Y sabrán las naciones que Yo soy el Señor que santifica a Israel, cuando esté mi santuario en medio de ellos para siempre”».

Batalla escatológica contra Gog

38Ez1Me fue dirigida la palabra del Señor, diciendo:

2—Hijo de hombre, dirige tu rostro hacia Gog, en el país de Magog, al príncipe que es cabeza de Mésec y Tubal y profetiza contra él 3y di: «Esto dice el Señor Dios: “Estoy contra ti, Gog, príncipe y cabeza de Mésec y Tubal. 4Te haré volver y pondré argollas en tus mandíbulas. Te haré salir a ti y a todo tu ejército, caballos y caballeros, perfectamente equipados, multitud numerosa con escudo y coraza, empuñando todos la espada. 5Persia, Cus y Put están con ellos, equipados todos con escudo y coraza. 6Gómer y todos sus escuadrones, Bet–Togarmá, los de los confines del norte y sus escuadrones. Numerosas naciones están contigo. 7Estate atento, prepárate tú y toda la multitud que se ha congregado en torno a ti. Están a mi disposición. 8Después de muchos días recibirás órdenes, al cabo de los años vendrás contra un país que ha escapado de la espada, que se ha reunido sobre los montes de Israel, de entre muchas naciones que fueron una ruina completa. El país ha sido sacado de muchas naciones y ahora sus gentes habitan confiadamente. 9Tú subirás, llegarás como una tormenta, como una nube que cubre la tierra, tú con todos tus escuadrones y las naciones numerosas que están contigo”».

10»Esto dice el Señor Dios: «Aquel día vendrán pensamientos a tu corazón, y tramarás un plan infame 11y dirás: “Voy a subir contra un país indefenso, iré contra una gente tranquila que habita con confianza, que vive sin muralla y no tiene cerrojos ni puertas, 12para someterlo al pillaje y despojarlo, para poner la mano sobre ruinas repobladas, contra un pueblo reunido de entre las naciones, que repone ganado y hacienda, contra los que habitan en el centro de la tierra”. 13Seba, Dedán, los mercaderes de Tarsis y todos sus jóvenes leones te dirán: “¿Vienes para el pillaje? ¿Reúnes a tu gente para despojarnos, para arrebatar la plata y el oro, para apoderarte del ganado y la hacienda, para llevarte un gran botín?”».

14»Por eso, profetiza, hijo de hombre, y di a Gog: «Esto dice el Señor Dios: “Aquel día, cuando mi pueblo Israel habite con confianza, ¿no te levantarás? 15Vendrás desde tu lugar, desde los confines del norte, tú y las naciones numerosas que están contigo, todos ellos montados a caballo: una gran multitud, un ejército numeroso. 16Subirás contra mi pueblo, Israel, como una nube para cubrir la tierra. Al final de los días te haré venir contra mi tierra, para que las naciones me conozcan, cuando, ante sus ojos, sea santificado en ti, Gog”.

17»Esto dice el Señor Dios: “Tú eres de quien Yo hablaba en los días antiguos por medio de mis siervos los profetas de Israel que, en aquellos días, profetizaron durante años que Yo te haría llegar contra ellos. 18Aquel día, oráculo del Señor Dios, el día en que Gog venga contra la tierra de Israel, subirá mi ira en mi furor. 19En mi celo, en el ardor de mi ira voy a hablar: aquel día habrá un gran estremecimiento en la tierra de Israel. 20En mi presencia se estremecerán los peces del mar, las aves del cielo, las bestias del campo, todo reptil que se mueve sobre la tierra y todos los hombres que hay sobre la superficie de la tierra. Los montes se derrumbarán, caerán las rocas y será derribado todo muro. 21Convocaré contra él la espada por todos mis montes, oráculo del Señor Dios. La espada de cada uno irá contra su propio hermano. 22Dictaré sentencia contra él con peste y sangre, con lluvia torrencial y con granizo. Fuego y azufre haré llover sobre él y sobre sus escuadrones y sobre las naciones numerosas que están con él. 23Mostraré mi grandeza y mi santidad, y seré conocido a los ojos de naciones numerosas y sabrán que Yo soy Dios”».

Triunfo de Dios sobre Gog

39Ez1»Tú, hijo de hombre, profetiza contra Gog y di: «Esto dice el Señor: “Estoy contra ti, Gog, príncipe y cabeza de Mésec y Tubal. 2Te haré volver, te arrastraré, te haré subir desde los confines del norte y te haré llegar a los montes de Israel. 3Arrancaré el arco de tu mano izquierda y haré caer las flechas de tu mano derecha. 4Tú, con tus escuadrones y todas las naciones que están contigo, caerás sobre los montes de Israel. A las aves carroñeras y a las bestias del campo te entregaré como alimento. 5Caerás sobre la superficie del campo porque Yo lo he dicho, oráculo del Señor Dios. 6Enviaré fuego contra Magog y contra quienes habitan tranquilos las islas, y sabrán que Yo soy Dios. 7Daré a conocer mi santo Nombre en medio de mi pueblo Israel. No permitiré que sea profanado más mi santo Nombre, y sabrán las naciones que Yo soy el Señor, Santo en Israel. 8Ya llega, ya se cumple, oráculo del Señor Dios. Es el día del que he hablado.

9»Saldrán los habitantes de las ciudades de Israel y harán fuego y quemarán el armamento, el escudo y la rodela, el arco y las flechas, las mazas y las lanzas. Durante siete años alimentarán el fuego con todo ello. 10No acarrearán leña del campo ni la cortarán de los bosques, porque harán fuego con el armamento. Despojarán a los que antes les habían despojado, expoliarán a sus expoliadores, oráculo del Señor Dios. 11Aquel día daré a Gog un lugar renombrado como sepultura en Israel, el valle de los Abarim, al este del Mar, el que interrumpe el paso de los que caminan. Sepultarán allí a Gog y a toda su gente y lo llamarán valle de Hamón–Gog. 12Los sepultará la casa de Israel durante siete meses para purificar la tierra. 13Los sepultará el pueblo llano. Ese día será renombrado para ellos, el día en que Yo sea glorificado, oráculo del Señor Dios. 14Elegirán hombres en abundancia que recorrerán el país enterrando a los que hayan quedado sobre la superficie de la tierra, para purificarla. Al cabo de siete meses comenzarán la tarea. 15Atravesarán la tierra caminando y cuando vean un hueso humano, dejarán junto a él una señal, hasta que lo entierren los sepultureros en el valle de Hamón–Gog. 16El nombre de la ciudad será ‘Hamoná’. Y purificarán la tierra”».

Reconocimiento definitivo de Dios

17»Y tú, hijo de hombre, esto te dice el Señor Dios: «Di a todas las aves y a todas las bestias del campo: “Reúnanse, vengan, congréguense de todas partes en torno al sacrificio que preparo para ustedes, un sacrificio grande sobre los montes de Israel. Comerán carne y beberán sangre. 18Comerán carne de héroes, beberán sangre de príncipes de la tierra. Todos ellos son carneros, corderos, machos cabríos y bueyes de Basán. 19Comerán grasa hasta hartarse, beberán hasta embriagarse la sangre del sacrificio que preparo para ustedes. 20A mi mesa se saciarán de caballos y jinetes, de héroes y de todos los guerreros, oráculo del Señor Dios.

21»Pondré mi gloria entre las naciones y conocerán todas las naciones la sentencia que he dictado y la mano que he puesto sobre ellos. 22Desde aquel día en adelante sabrá la casa de Israel que Yo soy el Señor, su Dios. 23Y sabrán las naciones que la casa de Israel fue llevada al destierro por su culpa, porque se rebelaron contra Mí, y Yo les oculté mi rostro y los entregué en manos de sus opresores. Todos ellos cayeron a espada. 24Según su impureza y sus delitos los he tratado, y por eso les oculté mi rostro”».

25»Por eso, esto dice el Señor Dios: «Ahora restauraré la casa de Jacob, tendré misericordia de toda la casa de Israel y seré celoso de mi Nombre santo. 26Cuando habiten en su tierra con tranquilidad y no haya quien los atemorice, cargarán con su deshonra y con las rebeliones que han cometido contra Mí. 27Cuando los haga volver de las naciones y los reúna de entre los países de sus enemigos seré santificado en ellos a los ojos de naciones numerosas. 28Sabrán que Yo soy el Señor, su Dios, porque los he desterrado a las naciones y después los he reunido en su tierra sin dejar allí a ninguno de ellos. 29No volveré a ocultarles mi rostro, porque habré derramado mi espíritu sobre la casa de Israel, oráculo del Señor Dios».

II. EL TEMPLO NUEVO Y EL CULTO NUEVO

Descripción del nuevo Templo

40Ez1El año vigésimo quinto de nuestra deportación, al comienzo del año, el día décimo del primer mes, catorce años después de la destrucción de la ciudad, ese mismo día vino sobre mí la mano del Señor y me llevó allá. 2En una visión divina me llevó a la tierra de Israel y me colocó sobre un monte muy alto, sobre el cual, hacia el sur, había algo parecido a una ciudad edificada. 3Me hizo entrar allí y había un hombre cuyo aspecto era como el del bronce. Tenía en la mano una cuerda de lino y una caña de medir. Estaba de pie en la puerta. 4Me dijo aquel hombre:

—Hijo de hombre, mira con tus ojos, escucha con tus oídos y guarda en tu corazón todo lo que voy a mostrarte, porque has sido traído aquí para que te sea mostrado. Manifiesta a la casa de Israel todo lo que veas.

5En el exterior del Templo había un muro, todo alrededor. El hombre tenía en su mano una caña de medir de seis codos antiguos, de un codo y un palmo cada uno. Midió la anchura del edificio y era de una caña, y la altura era también de una caña. 6Fue a la puerta que da al oriente, subió sus escaleras y midió el dintel de la puerta. Era de una caña de ancho. 7La habitación era de una caña de largo por una caña de ancho y entre las cámaras había cinco codos. El dintel de la puerta, junto al vestíbulo interior de la puerta, era también de una caña. 8Midió el vestíbulo de la puerta 9y era de ocho codos, y las pilastras de dos codos. Era el vestíbulo interior de la puerta.

10Además, las habitaciones, de la puerta hacia el oriente, eran tres a un lado y tres a otro, y las tres tenían la misma medida, y también las pilastras de cada lado tenían las mismas medidas. 11Midió la anchura de la entrada de la puerta y era de diez codos y la longitud de la puerta era de trece codos. 12El espacio que había delante de las cámaras era de un codo a cada lado, y las cámaras tenía seis codos por cada lado. Las entradas de la habitación estaban una frente a otra. 13Midió también el espacio desde un extremo de la cámara al otro. Había una anchura de veinticinco codos. 14Las pilastras eran de unos sesenta codos de alto. Desde las pilastras comenzaba el atrio que rodeaba la puerta. 15Desde la fachada de la puerta de entrada hasta la fachada de la puerta interior había cincuenta codos. 16Había ventanas enmarcadas, en las habitaciones y sobre las pilastras hacia el interior de la puerta. Había igualmente ventanas en todo el contorno, hacia el interior del vestíbulo. En las pilastras había pinturas de palmas.

17Me llevó luego al atrio exterior: había habitaciones y un pavimento en torno al atrio. Había treinta estancias en torno al pavimento. 18El pavimento se extendía al lado de las puertas, y su longitud era la correspondiente a las mismas. Ése era el pavimento inferior. 19Midió el espacio desde la fachada de la puerta inferior hasta la fachada de la puerta interior por fuera, y era de cien codos tanto al oriente como al norte. 20Midió también la longitud y la anchura de la puerta que daba al norte del atrio exterior. 21Sus habitaciones, tres a cada lado, sus pilastras y su vestíbulo eran del mismo tamaño que la primera puerta: cincuenta codos de largo por veinticinco de ancho. 22Las ventanas del vestíbulo y las pinturas de palmas medían lo mismo que las de la puerta que da a oriente. Se subía hasta allí por siete escalones; y el vestíbulo interior estaba delante. 23Frente a la puerta del norte estaba la puerta del atrio interior; era igual que la puerta de oriente. Y midió cien codos de puerta a puerta.

24Me llevó luego hasta el sur y había una puerta que daba al sur. Midió sus pilastras y el vestíbulo: tenían las mismas medidas que las anteriores. 25Sus ventanas y las del vestíbulo estaban alrededor, y eran como las otras ventanas. Tenían cincuenta codos de largo y veinticinco de ancho. 26Se subía hasta allí por siete escalones. Había un vestíbulo hacia el interior, y en sus pilastras, a un lado y al otro, había pinturas de palmeras. 27El atrio interior tenía también una puerta hacia el sur. Midió la distancia de puerta a puerta hacia el sur y era de cien codos.

28Después me llevó al atrio interior por la puerta del sur. Midió la puerta y tenía las mismas medidas que las anteriores. 29Sus habitaciones, sus pilastras y su vestíbulo tenían las mismas medidas. El atrio y el vestíbulo tenían ventanas alrededor. La puerta era de cincuenta codos de largo y veinticinco de ancho. 30Alrededor había arcos de veinticinco codos de largo por cinco de ancho. 31Los arcos daban al atrio exterior y en sus pilastras había pinturas de palmeras; se subía allí por ocho escalones. 32Me llevó luego al atrio interior que da al oriente y midió la puerta. Tenía las mismas medidas. 33Sus habitaciones, pilastras y vestíbulo medían como los anteriores. El atrio y el vestíbulo tenían ventanas alrededor y medía cincuenta codos de largo y veinticinco de ancho. 34Su vestíbulo daba al atrio exterior, sus pilastras tenían palmeras pintadas a un lado y a otro, y se subía allí por ocho escalones. 35Después me llevó a la puerta que da al norte y la midió. Tenía las mismas medidas 36así como sus habitaciones, pilastras y vestíbulo. Tenían ventanas alrededor, y medía cincuenta codos de largo y veinticinco de ancho. 37Su vestíbulo daba al atrio exterior y sus pilastras tenían palmeras pintadas a un lado y a otro, y se subía allí por ocho escalones.

38Había una estancia cuya entrada daba a las pilastras de la puerta. Allí lavaban el holocausto. 39Y en el vestíbulo de la puerta había dos mesas a un lado y dos al otro, para inmolar sobre ellas el holocausto, el sacrificio por el pecado y el sacrificio por el delito. 40Por la parte de fuera, subiendo a la entrada de la puerta que da al norte, había dos mesas y al otro lado del vestíbulo de la puerta otras dos. 41Había cuatro mesas a un lado de la puerta y cuatro al otro: había un total de ocho mesas, sobre las cuales se inmolaban las víctimas. 42Además había cuatro mesas para el holocausto, talladas en piedra. Medían codo y medio de largo, codo y medio de ancho y un codo de alto. Sobre ellas se colocaban los utensilios con los que se inmolaba el holocausto y los demás sacrificios. 43Había ganchos dobles de un palmo colocados en el interior en todo el contorno. Sobre las mesas se colocaba la carne de las ofrendas. 44Fuera de la puerta interior había dos habitaciones en el atrio interior: una en el lado de la puerta del norte, con su fachada hacia el sur. La otra, en el lado de la puerta del sur, con su fachada hacia el norte. 45Y me dijo:

—La estancia, que tiene la fachada hacia el sur, será la de los sacerdotes que se ocupan de la custodia del Templo 46y la estancia que tiene la fachada hacia el norte será la de los sacerdotes que se ocupan en el servicio del altar: son los hijos de Sadoc, de entre los hijos de Leví, que se acercan al Señor para su servicio.

47Midió el atrio y era un cuadrado de cien codos de largo y cien codos de ancho. El altar estaba delante del Templo.

Descripción del Santuario

48Me llevó después al atrio del Templo. Midió las pilastras del Templo y tenían cinco codos por un lado y cinco por otro. La anchura de la puerta era de tres codos a un lado y tres al otro. 49La longitud del vestíbulo era de veinte codos y su anchura de doce. Se subía a él por diez escalones y junto a las pilastras que enmarcaban la entrada había una columna a un lado y otra al otro.

41Ez1Me llevó después al Santuario y midió las pilastras: tenían seis codos de ancho a un lado y seis codos al otro 2—la anchura de la entrada era de diez codos, cinco a un lado y cinco al otro de la puerta—. Midió su longitud y tenía cuarenta codos, y su anchura veinte codos. 3Pasó al interior y midió cada pilastra de la entrada: era de dos codos. El hueco de la entrada era de seis codos y los bordes de la entrada eran de siete codos. 4Midió su longitud y era de veinte codos y la anchura también de veinte, delante del Santuario. Y me dijo:

—Esto es el Santo de los Santos.

5Midió la pared del Templo y tenía seis codos, y el edificio que estaba contiguo y alrededor del Templo, tenía cuatro codos de ancho. 6Las habitaciones laterales estaban unas sobre otras, dispuestas en tres pisos, treinta en cada piso. En la pared del Templo, todo alrededor, sobresalían unas molduras sobre las que descansaban las cámaras, de manera que no se apoyaban en la pared del muro. 7A medida que se subía, aumentaba la amplitud de las habitaciones porque rodeaban el Templo hasta arriba, de manera que el volumen de la construcción se ampliaba hasta llegar arriba. Del plano inferior se subía al intermedio, y de éste se llegaba al superior. 8Vi alrededor del Templo una construcción elevada; los cimientos del edificio contiguo tenían de alto la medida de una caña entera, o sea, seis codos. 9La anchura de la pared externa del edificio contiguo era de cinco codos. El espacio libre entre las habitaciones propias del Templo 10y las otras habitaciones era de veinte codos por todo alrededor del Templo. 11Las entradas del edificio contiguo daban una al espacio libre al norte, y otra al sur. La anchura del espacio libre alrededor del Templo era de cinco codos. 12El edificio que estaba al occidente, al otro lado del espacio libre, tenía setenta codos de ancho. La pared del edificio tenía en todo su perímetro cinco codos de grosor y noventa de largo. 13Midió el Templo y tenía cien codos de largo. El espacio libre, el edificio y sus paredes medían también cien codos. 14La anchura de la fachada del Templo y la del espacio libre que da a oriente era también de cien codos. 15Midió la longitud del edificio por el otro lado del espacio libre en la parte posterior del Templo, y sus paredes tenían cien codos por ambas partes. El interior del Santuario y la parte interior del vestíbulo 16estaban cubiertos de madera; las ventanas enmarcadas y las galerías de alrededor tenían una triple moldura cubierta de madera, desde el suelo hasta las ventanas, que estaban tapadas con celosías.

17Desde la pared de la entrada hasta el interior del Templo, toda la pared alrededor, por dentro y por fuera, tenía una decoración 18de querubines y palmeras. Había una palmera entre querubín y querubín. Y cada querubín tenía dos caras: 19una de hombre vuelta hacia la palmera de un lado, y otra de león vuelta hacia la palmera del otro lado. Estaban pintados por todo el perímetro del Templo. 20Desde el suelo hasta arriba de la entrada había pintados querubines y palmeras en toda la pared del Santuario. 21Las pilastras de la puerta eran cuadradas. Delante del Santuario había un mueble con apariencia 22de un altar de madera de tres codos de alto y dos codos de largo. Sus ángulos, su base y sus lados eran de madera. Y me dijo:

—Ésta es la mesa que está delante del Señor.

23El Santuario y el Santo de los Santos tenían puertas dobles. 24Cada puerta tenía dos jambas que podían girar, dos jambas para una puerta y dos para la otra. 25En las puertas del Santuario había pinturas de querubines y de palmeras, como las que había en las paredes. Por el exterior, en el frontispicio del vestíbulo, había un baldaquino de madera. 26Había ventanas enmarcadas y una representación de palmas a uno y otro lado del vestíbulo, y también en las habitaciones contiguas del Templo y en el baldaquino.

Dependencias anejas destinadas a los sacerdotes

42Ez1Me hizo salir al atrio exterior en dirección al norte y me llevó a la habitación que hay al norte, enfrente del espacio libre, delante del edificio. 2Por el lado del norte tenía cien codos de largo y cincuenta de ancho. 3Frente a los veinte codos del atrio interior y frente al pavimento enlosado del atrio exterior, se alzaban galerías paralelas, en tres planos. 4Delante de las estancias había un corredor interior de diez codos de ancho y cien de largo. Sus entradas daban al norte. 5Las habitaciones superiores eran más estrechas que las intermedias y que las inferiores del edificio, porque las galerías les quitaban más espacio. 6Estaban dispuestas en tres planos y no tenían columnas como las de los atrios. Por eso las habitaciones superiores eran más estrechas que las intermedias y que las inferiores a ras del suelo. 7El muro exterior paralelo a las estancias del atrio exterior, por delante de las habitaciones, tenía cincuenta codos de largo. 8Por tanto, la longitud de las habitaciones del atrio exterior era de cincuenta codos; y las que estaban frente al Santuario tenían una longitud de cien codos. 9Debajo de esas habitaciones estaba la entrada para quienes pasaban al Templo por el este desde el atrio exterior, 10en el arranque del muro del atrio. Frente al camino del sur, opuestas al espacio libre, había también habitaciones delante del edificio. 11Y delante de ellas había un corredor semejante al de las estancias que estaban en el camino del norte. La longitud y la anchura eran iguales; sus salidas, la estructura de todas ellas y sus accesos eran como las del norte. 12Así eran también las entradas de las habitaciones que daban al sur: se abría una entrada al comienzo del corredor que había ante el muro protector de los que entraban por el camino oriental.

13Entonces aquel hombre me dijo:

—Las habitaciones del norte y las habitaciones del sur que están frente al espacio libre son las habitaciones santas. En ellas los sacerdotes que están cerca del Señor comen las cosas santísimas; allí guardan las cosas santísimas, la oblación, el sacrificio por el pecado y el sacrificio por el delito. Es un lugar santo. 14Cuando entren los sacerdotes, no saldrán directamente de este lugar santo al atrio exterior, sino que dejarán aquí las vestiduras con las que han servido, que son santas. Se pondrán otras ropas y con ellas llegarán hasta el pueblo.

15Cuando terminó las mediciones del interior del Templo, me sacó fuera por la puerta que da a oriente y allí midió todo el perímetro. 16Con la caña de medir midió el lado oriental y tenía quinientas cañas, en cañas de medir. 17Midió el lado del norte y tenía quinientas cañas, en cañas de medir. 18Midió el lado del sur y tenía quinientas cañas, en cañas de medir. 19A continuación, se dirigió al lado occidental, lo midió y tenía quinientas cañas, en cañas de medir. 20Lo midió por los cuatro costados. En torno a todo su perímetro tenía un muro que separaba el lugar santo del profano que tenía quinientos codos de largo y quinientos de ancho.

La gloria de Dios en el Templo

43Ez1Entonces me llevó a la puerta que da a oriente 2y vi que la gloria del Dios de Israel entraba por el camino oriental y su clamor era como el estruendo de aguas caudalosas, y la tierra resplandecía con su gloria. 3La visión que tuve era parecida a la que había tenido cuando vino a destruir la ciudad, y parecida a la que había tenido junto al río Quebar, y caí sobre mi rostro. 4La gloria del Señor entró en el Templo por la puerta que da a oriente. 5Entonces, el espíritu me levantó y me introdujo en el atrio interior: la casa estaba llena de la gloria del Señor. 6Escuché a alguien que me hablaba desde el Templo, mientras el hombre estaba en pie junto a mí. 7Me dijo:

—Hijo de hombre: éste es el lugar de mi trono, el lugar de las plantas de mis pies, donde Yo habito en medio de los hijos de Israel para siempre. La casa de Israel no profanará más mi Nombre santo ni ellos ni sus reyes, con sus prostituciones y con los cadáveres de sus reyes cuando mueren. 8Ellos pusieron su dintel junto a mi dintel, sus pilastras junto a mis pilastras, y sólo una pared había entre ellos y Yo. Profanaron mi santo Nombre con las abominaciones que cometieron, y los ha consumido mi ira. 9Pero desde ahora alejarán de Mí sus prostituciones y los cadáveres de sus reyes, y Yo habitaré en medio de ellos para siempre.

10»Tú, hijo de hombre, presenta este Templo a la casa de Israel para que se avergüencen de sus culpas y puedan seguir las medidas del plano. 11Si se avergüenzan de todo lo que han hecho, dales a conocer el trazado del Templo y su estructura, sus entradas y salidas, sus disposiciones, todos los preceptos y todas sus leyes. Escribe todo esto ante sus ojos para que tengan en cuenta sus disposiciones y sus preceptos, y los cumplan. 12Ésta es la ley del Templo: todo el territorio de su perímetro sobre la cima del monte es santísimo. Ésta es la ley del Templo:

III. EL ALTAR NUEVO

13»Éstas son las medidas del altar en codos. Un codo antiguo tiene un codo y un palmo. El hueco del altar tenía un codo de alto y uno de ancho. Y el reborde que lo rodeaba era de un palmo. Ésta era la altura del altar: 14desde la base que está en el suelo hasta la plataforma inferior, dos codos de alto por uno de ancho; y desde la plataforma inferior hasta la superior cuatro codos de alto por uno de ancho. 15El hogar del altar tenía cuatro codos. Desde el hogar salían hacia arriba cuatro cuernos. 16El hogar de la plataforma superior tenía doce codos de largo por doce de ancho, era un cuadrado de lados iguales. 17La plataforma tenía catorce codos de largo por catorce de ancho en los cuatro lados; el reborde que lo rodeaba era de medio codo, y el hueco de un codo todo alrededor. Sus escaleras estaban vueltas hacia oriente.

Consagración del altar nuevo

18El hombre me dijo:

—Hijo de hombre, esto dice el Señor Dios: «Estos son los preceptos del altar cuando sea construido para inmolar sobre él holocaustos y para derramar sangre sobre él. 19Habrás de entregar a los sacerdotes levitas de la estirpe de Sadoc, que se acercan a mí, oráculo del Señor Dios, para servirme, un novillo para el sacrificio por el pecado. 20Tomarás su sangre y untarás con ella los cuatro cuernos, los cuatro lados del borde y el hueco que hay en torno a él. Así lo purificarás y expiarás por él. 21Tomarás el novillo del sacrificio por el pecado y lo quemarás en el lugar del Templo destinado a ello, fuera del santuario. 22El segundo día, ofrecerás un macho cabrío sin defecto para el sacrificio por el pecado. Y se purificará el altar como se hizo con el novillo. 23Cuando completes la purificación, ofrecerás un novillo sin defecto y un carnero sin defecto. 24Los ofrecerás ante el Señor y los sacerdotes pondrán sal sobre ellos y los inmolarán en holocausto para el Señor. 25Durante siete días ofrecerás diariamente un macho cabrío por el pecado, y ofrecerás también un novillo y un carnero sin defecto. 26Durante siete días harán la expiación por el altar, lo purificarán y lo consagrarán. 27Pasados esos días, desde el octavo y en adelante, los sacerdotes ofrecerán sobre el altar sus holocaustos y sus sacrificios de comunión y Yo me complaceré en ustedes», oráculo del Señor Dios.

IV. EL NUEVO CULTO

44Ez1Me hizo volver hacia la puerta exterior del santuario, que da a oriente, y estaba cerrada. 2Y me dijo el Señor:

—Esta puerta permanecerá cerrada, no se abrirá y nadie entrará por ella, porque el Señor Dios de Israel ha entrado por ella. Permanecerá cerrada. 3Sólo el príncipe, por ser príncipe, se sentará ante ella para comer el pan delante del Señor. Entrará por el camino del vestíbulo de la puerta, y saldrá por el mismo camino.

Exclusión de los profanos

4Me hizo entrar luego por la puerta del norte delante del Templo y vi que la gloria del Señor llenaba el Templo del Señor y caí sobre mi rostro. 5Y me dijo el Señor:

—Hijo de hombre, guarda en tu corazón, mira con tus ojos y escucha con tus oídos lo que voy a decirte sobre todos los preceptos del Templo del Señor y sobre todas sus leyes. Pondrás atención en las entradas del Templo y en todas las salidas del santuario. 6Dirás a los rebeldes, a la casa de Israel: «Esto dice el Señor Dios: “Son ya suficientes sus abominaciones, casa de Israel, 7han introducido extranjeros incircuncisos de corazón e incircuncisos de carne para instalarse en mi santuario y profanar mi Templo, mientras ofrecen mi pan, la grasa y la sangre. Han quebrantado mi alianza con todas sus abominaciones. 8No han procurado cuidar de mis cosas santas, y han puesto extranjeros en su lugar como servidores de mi servicio en mi santuario”». 9Esto dice el Señor Dios: «Ningún extranjero, incircunciso de corazón e incircunciso de carne, entrará en mi santuario, ningún extranjero que esté en medio de los hijos de Israel».

Los levitas

10»También los levitas que se han apartado de Mí cuando los hijos de Israel se alejaron de Mí para ir tras sus ídolos, cargarán con su culpa. 11Ellos serán servidores míos en mi santuario, encargados de las puertas del Templo y de otros servicios. Ellos degollarán las víctimas del holocausto y del sacrificio por el pueblo, y permanecerán ante ellos para servirlos. 12Pero como les sirvieron ante sus ídolos y fueron motivo de pecado para la casa de Israel, juro a mano alzada contra ellos, oráculo del Señor Dios: cargarán con su culpa. 13No se acercarán a Mí para desempeñar mi sacerdocio, ni se acercarán a mis cosas santas ni a las santísimas. Cargarán con su deshonra y con las abominaciones que cometieron. 14Los haré guardianes del Templo y de su servicio y de todo lo que se haga en él.

Los sacerdotes

15»Los sacerdotes levitas hijos de Sadoc que observaron el ministerio de mi santuario cuando los hijos de Israel se alejaron de Mí, ellos se acercarán a Mí para servirme, y permanecerán en mi presencia para ofrecerme grasa y sangre, oráculo del Señor Dios. 16Ellos entrarán en mi santuario y se acercarán a mi mesa para servirme y consolidarán mi servicio.

17»Cuando entren por las puertas del atrio interior se pondrán vestiduras de lino. No llevarán ninguna ropa de lana cuando oficien en las puertas del atrio interior y en el Templo. 18Llevarán en sus cabezas turbantes de lino y un calzón de lino a la cintura. No se ceñirán nada que provoque sudor. 19Cuando salgan al atrio exterior, donde está la gente, se quitarán los vestidos, con los que han oficiado, los dejarán en las habitaciones santas y se vestirán con otras ropas para no hacer impuro al pueblo con sus vestidos. 20No se raparán la cabeza, ni se dejarán crecer el cabello, sino que se lo cortarán con cuidado. 21Ningún sacerdote beberá vino cuando entre al atrio interior. 22No tomarán como mujer ni a viuda ni a repudiada, sino sólo a una doncella de la estirpe de Israel. Pero pueden tomar como mujer a la viuda de un sacerdote.

23»Enseñarán a mi pueblo la diferencia entre lo santo y lo profano, enseñarán a distinguir entre lo puro y lo impuro. 24En un pleito ellos se pondrán en pie para juzgar, y juzgarán según mis leyes. En todas mis solemnidades guardarán mis leyes y mis preceptos y santificarán mis sábados.

25»No se acercarán a ninguna persona muerta para no contaminarse. Sólo podrán contaminarse con el padre, la madre, el hijo, la hija, el hermano y la hermana que no tenga marido. 26Después de haberse purificado, se contarán siete días 27y el día que entre al atrio interior del santuario para oficiar en el santuario, ofrecerá un sacrificio por el pecado, oráculo del Señor Dios.

28»Tendrán sólo esta heredad: Yo seré su heredad. No les darán ninguna posesión en Israel: Yo seré su posesión. 29Comerán la oblación, el sacrificio por el pecado y el sacrificio por el delito, y será para los sacerdotes cuanto sea consagrado en Israel. 30Lo mejor de sus primicias y todas las ofrendas reservadas de cualquier cosa que ofrezcan, serán para los sacerdotes. Darán al sacerdote las primicias de su harina, para que la bendición repose sobre su casa. 31Los sacerdotes no comerán ningún animal muerto o despedazado, sean aves o bestias.

Distribución del territorio de Israel

45Ez1»Cuando echen a suertes la tierra para repartir la heredad, separarán como ofrenda para el Señor una porción santa de veinticinco mil codos de largo y veinte mil de ancho. Será un territorio santo en todo su perímetro. 2De esto, será para el santuario un cuadrado de quinientos por quinientos, y en torno a él habrá un espacio libre de cincuenta codos. 3En esta superficie medirás una longitud de veinticinco mil codos y una anchura de diez mil y allí estará el santuario, el Santo de los Santos. 4Será la parte consagrada del país, será para los sacerdotes ministros del santuario que se acercan para servir al Señor. Allí habrá un lugar para sus casas y un recinto sagrado para el santuario. 5Un territorio de veinticinco mil codos de largo y diez mil de ancho serán la posesión para los levitas ministros del Templo. Será su posesión y tendrán allí ciudades para habitar. 6Asignarán como posesión de la ciudad una extensión de cinco mil codos de ancho y veinticinco mil de largo junto a la superficie reservada del santuario. Será para toda la casa de Israel.

7»El príncipe tendrá también una parte por ambos lados, por el de la ofrenda reservada y por el de la posesión de la ciudad: por el lado de occidente llegará hasta el Mar, y por el lado del este, hasta el extremo oriental. Tendrá una longitud igual a cada lado, desde el límite occidental hasta el límite oriental. 8Esa tierra será su posesión en Israel y mis príncipes no oprimirán más a mi pueblo, sino que darán la tierra a la casa de Israel según sus tribus».

Justicia y ofrendas del príncipe

9»Esto dice el Señor Dios: «¡Ya basta, príncipes de Israel! Abandonen la violencia y la rapiña, y practiquen el derecho y la justicia. Aparten de mi pueblo sus extorsiones, oráculo del Señor Dios. 10Usen balanzas justas, efah justo y bat justo. 11El efah y el bat serán de la misma capacidad, de modo que el bat contenga la décima parte de un jómer, y el efah también la décima parte de un jómer. Su medida será en relación al jómer. 12El siclo tendrá veinte guerah. Veinte siclos más veinticinco más quince serán una mina.

13»Ésta será la oblación que ofrecerán: la sexta parte de un efah por jómer de trigo, y la sexta parte de un efah por jómer de cebada. 14Respecto al aceite, éste es el precepto: el bat es la medida del aceite: ofrecerán la décima parte de un bat por un cor. Diez batos hacen un jómer, porque diez bat llenan un cor. 15Y por cada rebaño de doscientas ovejas de los pastos de Israel, ofrecerás una como oblación, holocausto y sacrificio de comunión para expiar por ellos, oráculo del Señor Dios. 16El pueblo llano estará obligado a esta ofrenda para el príncipe en Israel. 17Al príncipe le corresponderán los holocaustos, oblaciones y libaciones en las fiestas, los novilunios, los sábados y en todas las solemnidades de la casa de Israel. A él le corresponden también el sacrificio por el pecado, la oblación, el holocausto y los sacrificios de comunión para hacer la expiación por la casa de Israel».

Fiestas y sacrificios

18»Esto dice el Señor Dios: «El primer mes, el día primero del mes, tomarás un novillo sin defecto y purificarás el santuario. 19El sacerdote tomará la sangre de la víctima y untará con ella los dinteles del Templo y los cuatro lados del reborde del altar. Untará también las pilastras de la puerta del atrio interior. 20El día séptimo del mes, harás lo mismo por quien haya cometido una falta por error o ignorancia, y harás expiación por el Templo. 21El mes primero, el decimocuarto día del mes, tendrás la fiesta de la Pascua. Durante siete días se comerá pan ácimo. 22Ese día, el príncipe ofrecerá un novillo como sacrificio por el pecado, por sí mismo y por el pueblo llano. 23Durante los siete días de la fiesta, ofrecerá como holocausto al Señor siete novillos y siete carneros sin defecto, cada uno de los siete días, y un macho cabrío como sacrificio por el pecado cada día. 24Además, como oblación, ofrecerá un efah por novillo, un efah por carnero y un hin de aceite por cada efah. 25El séptimo mes, el decimoquinto día del mes, en la fiesta, hará lo mismo que durante los siete días: el sacrificio por el pecado, el holocausto, la ofrenda y el aceite».

Sacrificios del sábado y del novilunio

46Ez1»Esto dice el Señor Dios: «La puerta del atrio interior que da al oriente estará cerrada durante los seis días de trabajo. Pero se abrirá el sábado y el día del novilunio. 2El príncipe entrará desde fuera, y pasará por el vestíbulo de la puerta y permanecerá junto a la pilastra de la puerta, mientras los sacerdotes ofrecen su holocausto y su sacrificio de comunión. Se postrará sobre el umbral de la puerta y saldrá; pero la puerta no se cerrará hasta la tarde. 3El pueblo llano se postrará delante del Señor a la entrada de esa puerta los sábados y los novilunios. 4El holocausto que ofrecerá el príncipe al Señor el día de sábado será de seis corderos sin defecto y de un carnero sin defecto. 5Y como oblación, un efah por el carnero, y una oblación de lo que pueda dar por los corderos; de aceite un hin por cada efah. 6El día del novilunio ofrecerá como holocausto un novillo sin defecto, seis corderos y un carnero sin defecto. 7Y como oblación, un efah por el novillo y un efah por el carnero y por los corderos, lo que pueda dar. Y de aceite un hin por cada efah.

8»Cuando entre el príncipe, lo hará pasando por el vestíbulo de la puerta y saldrá por el mismo camino. 9Y cuando entre el pueblo llano ante el Señor en las solemnidades, el que entre por la puerta del norte para hacer la adoración saldrá por la puerta del sur, y el que entre por la puerta del sur saldrá por la puerta del norte. Nadie regresará por la puerta por la que entró, sino que saldrá por la de enfrente. 10El príncipe estará en medio de ellos: entrará cuando entren y saldrá cuando salgan. 11En las fiestas y solemnidades ofrecerá un efah por cada novillo y un efah por cada carnero; por las ovejas lo que pueda dar, y de aceite un hin por cada efah. 12Cuando el príncipe presente como ofrenda voluntaria un holocausto o un sacrificio de comunión al Señor, se le abrirá la puerta que da a oriente y ofrecerá su holocausto y su sacrificio de comunión según se ofrece el día de sábado. Luego saldrá y se cerrará la puerta después de que salga.

13»Cada día ofrecerás al Señor un holocausto de un cordero de un año sin defecto. Lo harás así cada mañana. 14Junto a él, cada mañana, presentarás una oblación de la sexta parte de un efah y la tercera parte de un hin de aceite para rociar la flor de harina. Es una oblación al Señor, ordenanza perpetua. 15Ofrecerán el cordero, la oblación y el aceite cada mañana. Es un holocausto perpetuo».

Otras disposiciones

16»Esto dice el Señor Dios: «Cuando el príncipe entregue como donación algo de su propiedad a uno de sus hijos, será de su hijo. Lo poseerá por derecho de herencia. 17Y cuando entregue como donación algo de su propiedad a uno de sus siervos, será para él hasta el año de la remisión en que volverá al príncipe. Su propiedad sólo podrá pasar en herencia a sus hijos. 18El príncipe no tomará nada de la heredad del pueblo despojándolos de su propiedad. Hará a sus hijos herederos sólo de su propiedad para que nadie de mi pueblo sea despojado de su propiedad».

19Después me introdujo, por la entrada que estaba por el lado de la puerta, a las habitaciones sagradas de los sacerdotes que dan al norte. Había allí, en el extremo, un lugar hacia el norte. 20Y me dijo:

—Éste es el lugar donde los sacerdotes cocerán el sacrificio por el delito y el sacrificio por el pecado, y donde cocerán la ofrenda para no sacarla al atrio exterior y santificar a la gente.

21Me sacó luego al atrio exterior y me hizo pasar por los cuatro ángulos del atrio; en cada uno de los ángulos del atrio había un patio. 22En el interior de los cuatro ángulos del atrio había patios de cuarenta codos de largo por treinta de ancho. La medida de todos ellos era la misma. 23Había un muro alrededor de los cuatro atrios, y por debajo, alrededor de las paredes había cocinas. 24Y me dijo:

—Éstas son las casas de las cocinas, en las que los servidores del Templo del Señor cocerán los sacrificios del pueblo.

El torrente del Templo

47Ez1Me hizo volver a la entrada del Templo y vi que brotaba agua de debajo del umbral del Templo hacia oriente; porque la fachada del Templo daba a oriente. El agua bajaba desde el lado derecho del Templo, por la parte meridional del altar. 2Me hizo salir por la puerta del norte y me hizo volver por fuera, hasta la puerta exterior que da a oriente. El agua manaba desde el lado derecho. 3Salió aquel hombre hacia oriente con una cuerda en la mano. Midió mil codos y me hizo vadear el agua: el agua me llegaba a los tobillos. 4Midió mil más y me hizo vadear: el agua me llegaba a las rodillas. Midió mil más y me hizo vadear: el agua me llegaba a la cintura. 5Midió otros mil: el torrente era imposible de vadear porque había crecido y sólo podía pasarse a nado, era un torrente que no se podía vadear. 6Y me dijo:

—¿Has visto, hijo de hombre?

Y me hizo caminar y volver a la orilla del torrente. 7Cuando volví a la orilla del torrente, había a un lado y a otro gran cantidad de árboles. 8Y me dijo:

—Este agua que brota hacia la región oriental desciende hasta la Arabá y llega al mar de aguas salobres; pero las sanará. 9Todo ser viviente que se mueve por donde llega el torrente vivirá. Habrá gran abundancia de peces allí donde llegue el agua porque las aguas serán sanadas y vivirá todo lo que haya en el lugar donde el torrente llegue; 10y junto al Mar se establecerán los pescadores, y desde En–Guedí hasta En-Eglaim habrá un lugar para extender las redes. Los peces de toda especie serán abundantes como los del Mar Grande, de gran variedad. 11Pero sus marismas y lagunas no serán sanadas, se dejarán para salinas. 12Junto al torrente, a una y otra orilla, crecerá toda clase de árboles frutales. Sus hojas no se marchitarán ni se acabará su fruto. Todos los meses darán frutos nuevos porque sus aguas fluyen del santuario. Sus frutos serán comestibles y sus hojas medicinales.

Las fronteras del Nuevo Israel

13»Esto dice el Señor Dios: «Éstos son los límites de la tierra que repartirán entre las doce tribus de Israel. José tendrá dos partes. 14Cada uno poseerá lo mismo que su hermano, porque Yo juré a mano alzada que la daría a sus padres. Esta tierra les ha tocado como heredad. 15Éstos son los límites de la tierra: por el lado norte, desde el Mar Grande, por el camino de Jetlón hasta la entrada de Sedad, 16Jamat Berotá, Sibraim, que está entre el límite de Damasco y el de Jamat; Yaser–Ha-Ticón, que está junto al límite de Jaurán. 17Los límites, por tanto, se extenderán desde el Mar hasta Jasar–Enón, quedando Damasco como límite por el norte, así como Jamat. Éste es el lado norte. 18Por el lado oriental: entre Jaurán y Damasco, y entre Galaad y el país de Israel, el Jordán servirá de frontera hasta el mar oriental, hasta Tamar. Ése es el lado oriental. 19El lado del sur, al mediodía, desde Tamar a las aguas de Meribá de Cadés, y por el torrente hasta el Mar Grande. Éste es el lado sur, al mediodía. 20Al lado del poniente el Mar Grande es el límite hasta la altura de Jamat. Éste es el lado del poniente. 21Repartirán esta tierra según las tribus de Israel. 22La asignarán por suertes como heredad para ustedes y para los extranjeros que residen entre ustedes y que han criado hijos entre ustedes. Los tendrán como a quien ha nacido entre los hijos de Israel, y compartirán con ustedes la propiedad en medio de las tribus de Israel. 23En la tribu en que resida un extranjero le darán propiedad, oráculo del Señor Dios».

Distribución de la tierra

48Ez1»Éstos son los nombres de las tribus. En los límites del norte, junto al camino de Jetlón, hacia la entrada de Jamat hasta Jasar–Enán, quedando al norte los confines de Damasco, junto a Jamat, desde el lado oriental hasta el Mar, tendrá Dan su parte.

2»Junto al territorio de Dan, desde el lado oriental hasta el occidental, Aser tendrá su parte.

3»Junto al territorio de Aser, desde el lado oriental hasta el occidental, Neftalí tendrá su parte.

4»Junto al territorio de Neftalí, desde el lado oriental hasta el occidental, Manasés tendrá su parte.

5»Junto al territorio de Manasés, desde el lado oriental hasta el occidental, Efraím tendrá su parte.

6»Junto al territorio de Efraím, desde el lado oriental hasta el occidental, Rubén tendrá su parte.

7»Junto al territorio de Rubén, desde el lado oriental hasta el occidental, Judá tendrá su parte.

8»Y junto al territorio de Judá, desde el lado oriental hasta el occidental estará la porción que reservarán de veinticinco mil codos de ancho y uno de largo, igual que cada una de las partes desde el lado oriental hasta el occidental. Allí en medio estará el santuario.

9»La porción que reservarán para el Señor tendrá una longitud de veinticinco mil codos y una anchura de veinte mil. 10Para los sacerdotes será la porción sagrada: tendrá al norte veinticinco mil codos; hacia el poniente diez mil codos de ancho, al oriente diez mil de ancho, y hacia el sur veinticinco mil de largo. Y en medio estará el santuario del Señor. 11Para los sacerdotes consagrados, los hijos de Sadoc, que observaron el ministerio y no se desviaron cuando se desviaron los hijos de Israel, como hicieron los levitas. 12Para ellos será una parte de la porción reservada, será lo más santo y estará junto al territorio de los levitas.

13»Los levitas tendrán un territorio limítrofe con el de los sacerdotes de veinticinco mil codos de largo por diez mil codos de ancho. 14No podrán vender nada de eso, ni cambiar ni traspasar esta porción de la tierra, porque está consagrada para el Señor.

15»El espacio restante de cinco mil codos de ancho y de veinticinco mil de largo, será un terreno profano para la ciudad, para residencia y pastizales. La ciudad quedará en medio. 16Éstas son las medidas de la ciudad: al lado norte, cuatro mil quinientos codos; al lado sur, cuatro mil quinientos codos; al lado oriental, cuatro mil quinientos codos; y al lado occidental, cuatro mil quinientos codos. 17Los pastizales de la ciudad abarcarán: al norte, doscientos cincuenta codos; al sur, doscientos cincuenta codos; al oriente, doscientos cincuenta codos; y al poniente, doscientos cincuenta codos. 18Quedará junto a la porción sagrada un espacio de diez mil codos a oriente y diez mil codos a occidente. Estarán al lado de la porción sagrada y sus frutos servirán para alimentar a los servidores de la ciudad. 19Los servidores de la ciudad pertenecerán a todas las tribus de Israel. 20La porción reservada entera será de veinticinco mil codos por veinticinco mil codos. Separarán la porción reservada junto con la posesión de la ciudad.

21»Lo que quede será del príncipe: a un lado y a otro de la porción sagrada y de la posesión de la ciudad, a lo largo de veinticinco mil codos hasta el límite oriental, y del lado occidental, veinticinco mil codos hasta el límite occidental. La parte del príncipe será como las de las tribus. La porción sagrada y el santuario del Templo estará en medio, 22entre la posesión de los levitas y la posesión de la ciudad, y en medio de la parte del príncipe. Al príncipe le pertenecen los restantes territorios que hay entre los términos de Judá y los de Benjamín.

23»Y para las tribus restantes: desde el lado oriental hasta el occidental, Benjamín tendrá su parte.

24»Junto al territorio de Benjamín, desde el lado oriental hasta el occidental, Simeón tendrá su parte.

25»Junto al territorio de Simeón, desde el lado oriental hasta el occidental, Isacar tendrá su parte.

26»Junto al territorio de Isacar, desde el lado oriental hasta el occidental, Zabulón tendrá su parte.

27»Junto al territorio de Zabulón, desde el lado oriental hasta el de poniente, Gad tendrá su parte.

28»Junto al territorio de Gad, hacia la parte del sur, al mediodía, estará el límite desde Tamar a las aguas de Meribá de Cades, y por el torrente, hasta el Mar Grande. 29Ésta es la tierra que les ha tocado en suerte como propiedad para las tribus de Israel y éstas sus particiones, oráculo del Señor Dios.

La nueva Jerusalén

30»Y éstas serán las salidas de la ciudad: por la parte norte, el muro será de cuatro mil quinientos codos. 31Las puertas de la ciudad llevarán los nombres de las tribus de Israel: al norte tres puertas, la de Rubén, la de Judá y la de Leví. 32Al lado oriental, el muro de cuatro mil quinientos codos tendrá tres puertas: la de José, la de Benjamín y la de Dan. 33Al lado del mediodía, el muro de cuatro mil quinientos codos tendrá tres puertas: la de Simeón, la de Isacar y la de Zabulón. 34Y al lado occidental, el muro de cuatro mil quinientos codos tendrá tres puertas: la de Gad, la de Aser y la de Neftalí. 35El perímetro será de dieciocho mil codos y el nombre de la ciudad, desde aquel día, será: “El Señor está allí”».