COMENTARIO

 Ez 44,4-9 

Según algunos textos del Pentateuco se permitía a los paganos ofrecer sacrificios al Señor (Lv 17,8-9; Nm 15,13-14); también en el libro de las Crónicas se supone que Dios atiende a los extranjeros que se acerquen al Templo a rezar (cfr 2 Cro 6,32-33). Ezequiel, en cambio, se muestra más riguroso y no admite en el culto a nadie ajeno al pueblo. En esta normativa hay un empeño serio en preservar la pureza del culto con normas tajantes: no se admiten «incircuncisos en la carne», ni incircuncisos de corazón.

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