COMENTARIO
La distribución de la tierra que propone Ezequiel, dadas las condiciones orográficas de Israel, no pudo ponerse en práctica; pero refleja que las personas y las instituciones tienen mayor dignidad cuanto mayor es su proximidad al culto. Tal era el ideal. Las zonas más alejadas, las fronterizas, serán para el pueblo llano. En la parte central del país de Israel habrá una franja de unos veinticinco mil codos de ancho que pertenecerá a los sacerdotes, a los levitas y al príncipe. Esta franja se extenderá desde el Mediterráneo hasta el Jordán; y en el centro de la misma estará el Templo de Jerusalén.