COMENTARIO
Nabucodonosor fue el rey que llevó cautivos a los judíos, y el más famoso de los reyes de Babilonia. Quizá por eso se concede a su reinado tanto espacio en el libro: para él interpreta Daniel dos sueños (2,1-49; 4,1-34), y tres veces confiesa este rey el reconocimiento del Dios de Israel (2,46-49; 3,98-100; 4,34). Cada episodio constituye, sin embargo, una unidad literaria en sí misma, y su secuencia nos hace ver las cualidades que adornaban a Daniel y a los judíos: sabios que tienen éxito en la vida social y al mismo tiempo permanecen fieles a su Dios afrontando las pruebas a las que son sometidos.