COMENTARIO
Llamar a Dios «Dios de nuestros padres» es común en las oraciones de alabanza (cfr v. 26), e implica el reconocimiento de las grandes obras que Dios ha realizado en el pasado en favor de su pueblo. La alusión al Templo y a los querubines sobrepasa aquí la referencia al Templo de Jerusalén y adquiere una proyección al cielo, morada de Dios.