COMENTARIO

 Dn 4,25-34 

La narración de lo ocurrido a Nabucodonosor no es muy explícita. Sólo deja constancia de que el sueño y su interpretación se cumplen puntualmente, y de que el rey se convirtió al reconocimiento del único y verdadero Dios tras la experiencia de su desgracia. El narrador enfatiza la conversión del rey haciéndole hablar en primera persona a partir del v. 31, de forma que venga presentada como una confesión personal. San Jerónimo comenta: «Si no hubiera alzado los ojos al cielo, no habría vuelto a su estado anterior. (…) Nabucodonosor entendió que había sufrido las penas durante siete años y por eso se humilló, porque se había ensoberbecido contra Dios» (Commentarii in Danielem 4,31 y 34).

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