COMENTARIO
La revelación que se hace a Daniel incluye el pasado (11,2-20), el presente (11,21-39) y el futuro (11,40-12,4) en una continuidad ininterrumpida. Todo se expresa en futuro como si fuese profecía de lo que va a acontecer. De esta forma el lector, viendo que la profecía se ha cumplido en lo que respecta al tiempo anterior que él conoce, confía en que se cumplirá también en lo que está por venir. Esta forma de proceder, llamada «profecía tras los acontecimientos», pone de relieve la unidad del proyecto divino y que Dios es fiel a sí mismo y actúa según su palabra.