COMENTARIO

 Ml 1,1 

Viene a ser el título de la obra, semejante al de Ageo y Zacarías. A diferencia de otros libros proféticos, no se expresan ni el patronímico ni la filiación del profeta. El nombre (mal’aki) no es nombre propio sino común. El oráculo se dirige a Israel, en vez de a Judá, nombre con el que el libro del Deuteronomio suele referirse al pueblo elegido (Dt 1,1.38; 2,12; etc.). Lo mismo que los otros libros del Antiguo Testamento, Malaquías es comentado por los Padres con referencia a Cristo. Uniendo los diversos temas de la profecía, comenta San Cirilo de Alejandría: «Al final, habla de la aparición de nuestro Salvador (cfr 3,1-2), porque entonces se ofrecerá a Dios un sacrificio puro e incruento (cfr 1,11) que cancelará las culpas de todos, el pecado será expulsado y los hombres serán reformados para una vida nueva» (Commentarius in Malacchiam 1.1,2-5).

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