COMENTARIO

 Hch 8,1-12,25 

En esta parte se narra la dispersión de los cristianos que se habían diseminado a causa de la persecución y predicaban el Evangelio por Judea, Samaría y Siria. Jerusalén ha quedado estrecha y la Iglesia comienza a abrir sus puertas a los gentiles. Se nos habla de la conversión del etíope (8,26-39) y de la recepción del Bautismo por parte de numerosos samaritanos (8,14-17). Se narran con bastante detalle la vocación de Pablo, llamado a ser Apóstol de las gentes (9,15), y la conversión del centurión Cornelio (caps. 10-11), de extraordinario significado para la superación evangélica de las barreras étnicas. Termina con la muerte de Santiago, hermano de Juan, y la detención y liberación milagrosa de San Pedro.

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