COMENTARIO
Pablo y Bernabé, acompañados por Judas y Silas (15,22.27.32), vuelven a Antioquía para confortar a la comunidad y transmitirles el decreto apostólico. Silas es un cristiano de Jerusalén y ciudadano romano, que, como Pablo, tenía dos nombres: Silas y Silvano (cfr 2 Co 1,19; 1 Ts 1,1; 2 Ts 1,1; 1 P 5,12). Inmediatamente partirán hacia los lugares evangelizados en el primer viaje misional (15,39-41) para transmitirles aquellas decisiones (16,4).
Algunos manuscritos añaden (v. 34): «Pero Silas decidió permanecer allí, de modo que sólo Judas volvió a Jerusalén».