COMENTARIO
En Berea los judíos reciben con espíritu más abierto a Pablo y eso les lleva a creer en el Señor. Lucas anota explícitamente la nobleza, interés y diligencia (cfr v. 11) de aquellas gentes: «Es un hecho que la enseñanza de la verdad es diferentemente recibida según las disposiciones de los oyentes. El Verbo presenta igualmente a todos el bien y el mal; de modo que uno, bien dispuesto hacia lo que se le anuncia, tiene su alma en la luz, y el otro, dispuesto en sentido contrario y no decidido a fijar la mirada del alma en la luz de la verdad, permanece en las tinieblas de la ignorancia» (S. Gregorio de Nisa, De vita Moysis 2,65).