COMENTARIO

 Hch 23,12-21 

Ciegos en su fanatismo, algunos judíos se juramentan para eliminar a Pablo, «pero no hay sabiduría, prudencia ni consejo contra Dios (…). Y aunque éstos tramen planes, se juramenten y tramen insidias, el Apóstol será protegido para que, tal como se le ha dicho, rinda testimonio de Cristo en Roma» (S. Beda, Expositio Actuum Apostolorum, ad loc.). En otras ocasiones, los Apóstoles son liberados de la prisión de forma extraordinaria. Ahora Dios se sirve de medios humanos, como las relaciones familiares, para hacer que Pablo cumpla el proyecto para el que ha sido destinado. Ambos procedimientos son providencia divina.

No tenemos más datos sobre la hermana y el sobrino de Pablo. En la Carta a los Romanos (16,7.11) el Apóstol menciona a otros parientes.

Volver a Hch 23,12-21