COMENTARIO
Lucas narra escuetamente de qué manera Pablo pasa a ser juzgado según el derecho romano. Las noticias que recoge tanto del proceso judicial como de los personajes que intervienen en él —Félix, Festo, etc.— se corresponden con lo que sabemos de la época a través de los documentos profanos.
Félix era procurador o prefecto de Judea desde el año 52. Era un liberto, que había llegado excepcionalmente a un alto cargo, pero que, en frase de Tácito, «ejercía poder de un rey con mente de esclavo» (Historiae 5,9). Deshizo varias revueltas, pero su dureza excesiva en la represión provocó su relevo en el 60 (cfr 24,27). La carta del tribuno Claudio Lisias (vv. 25-30) es el único documento epistolar profano del Nuevo Testamento. Antípatris estaba a medio camino entre Jerusalén y Cesarea. Félix actúa según el derecho romano. Podía haber remitido el caso al legado de la provincia de Siria, a la que entonces pertenecía la región de Cilicia, patria de Pablo, pero prefirió retenerlo.
El «pretorio de Herodes» (v. 35) era un palacio construido por Herodes el Grande en Cesarea la Marítima, utilizado más tarde como residencia del prefecto romano de Judea.