COMENTARIO
La parte moral se había iniciado con la exhortación a los destinatarios para que se ofrecieran como sacrificio agradable a Dios (12,1). Ahora Pablo termina explicando que la carta responde al ministerio que Cristo le ha encomendado: anunciar el Evangelio a los gentiles (cfr 1,5) para transformarlos en ofrenda grata a Dios. Si anteriormente sólo el pueblo judío podía ser considerado un pueblo sacerdotal (cfr Ex 19,5-6), después de Cristo también los gentiles son ofrenda «grata, santificada en el Espíritu Santo» (v. 16). Ésa es la misión que ha recibido el Apóstol, eso es lo que él ha hecho desde Jerusalén hasta las regiones de Iliria (ribera oriental del Adriático) (v. 19) y ésa es la razón por la que escribe a los de Roma (vv. 14-17) y se propone viajar a Hispania (15,24.28-29).