COMENTARIO

 2 Co 1,1-2 

La presentación que hace de sí mismo, «apóstol de Cristo Jesús por voluntad de Dios», resulta significativa ya que buena parte de la carta la dedicará a la defensa de su vocación de apóstol contra quienes, al parecer, pretendían negarle esa condición (cfr caps. 10-13).

«La gracia y la paz» (v. 2). Saludo piadoso, asumido en la liturgia eucarística: «El primer bien es la gracia, que es el principio de todos los bienes (…). El último de todos los bienes es la paz, porque es el fin general de la mente. Porque de cualquier manera que se emplee esta palabra, paz, tiene razón de fin; en la gloria eterna, en el gobierno y en el modo de vida, el fin es la paz» (Sto. Tomás de Aquino, Super 2 Corinthios, ad loc.).

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