COMENTARIO

 2 Co 2,5-11 

Con frecuencia se han aplicado estas palabras al incestuoso que el Apóstol había condenado en 1 Co 5,1-5. Pero quizá se refieran al que ofendió grave y personalmente a San Pablo o a alguno de sus colaboradores en su visita a Corinto. El ofensor pudo haber sido un judaizante, con el apoyo de una minoría de los fieles. El causante de los hechos parece que se arrepintió después de ser reprendido y castigado por la comunidad, y San Pablo implora clemencia para él. El perdón, tema central de esta sección, es muestra clara de justicia; y la justicia produce la paz, esencial entre los cristianos.

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