COMENTARIO

 2 Co 8,1-9,15 

Constituye la segunda parte de la carta. El Apóstol dedica su atención a la colecta en favor de los fieles de Jerusalén, promovida también en otras iglesias por él fundadas (cfr Rm 15,26; 1 Co 16,1). Explica con tono vibrante las razones teológicas de la solidaridad y de la comunicación cristiana de bienes. Alaba la generosidad de los macedonios, como estímulo para los corintios (8,1-15), hace luego unas recomendaciones prácticas a Tito y a los encargados de la colecta (8,16-24-9,1-5), y expone finalmente los frutos de la limosna generosa (9,6-15).

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